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Software de facturación y VeriFactu: preguntas frecuentes resueltas

Desde que el Reglamento de facturación electrónica entró en el debate cotidiano de mis clientes, recibo casi a diario las mismas dudas. Aquí las resuelvo con la honestidad que me ha dado más de una década montando software en la nube para clínicas, despachos y pequeñas empresas.

Software de facturación y VeriFactu: preguntas frecuentes resueltas

Por Dr. Enrique Galindo Martens · Traumatólogo y fundador de Massive Bionics LLC

Por qué me importa VeriFactu más allá del cumplimiento legal

Cuando fundamos Massive Bionics LLC, mi obsesión no era solo que el software funcionara: era que protegiera a nuestros clientes de los errores que cuestan dinero y sanciones. Lo que he visto en clínicas que han hecho este cambio hacia herramientas de facturación más rigurosas es que, al principio, hay resistencia. Luego, cuando comprenden que el sistema les ahorra discusiones con Hacienda, lo agradecen. VeriFactu es exactamente ese tipo de cambio: incómodo al principio, liberador después.

Este artículo no es un análisis jurídico. Para eso tienes a tu asesor fiscal, que es quien debe guiarte en cada caso concreto. Lo que sí puedo darte es la perspectiva de alguien que lleva años desarrollando y vendiendo software médico y de gestión para pymes, y que ha tenido que entender esta normativa desde el lado técnico para trasladarla a productos reales.

Qué es VeriFactu y de dónde viene

VeriFactu es el sistema de verificación de facturas que establece el Real Decreto 1007/2023, conocido popularmente como Reglamento de facturación. Su objetivo es que cada factura emitida quede registrada de forma encadenada e inalterable, de modo que Hacienda pueda verificar que no ha sido manipulada a posteriori. El nombre viene de la combinación de "verificable" y "factura", y resume bien la idea: una factura que cualquiera puede comprobar que es auténtica.

La norma obliga a los sistemas informáticos de facturación a generar un registro de cada factura con un código seguro de verificación, a encadenarla con la anterior mediante técnicas criptográficas y, si el contribuyente opta por el sistema VeriFactu propiamente dicho, a enviarla en tiempo real a la Agencia Tributaria. Existe también la opción no-VeriFactu, que conserva los registros sin envío automático pero con las mismas garantías de inalterabilidad.

¿A quién afecta y desde cuándo?

Aquí está uno de los puntos donde más confusión he visto, especialmente entre gerentes de clínicas y despachos. La obligación recae sobre los productores y comercializadores de software de facturación, no directamente sobre el usuario final en primera instancia. Es decir, la responsabilidad legal de que tu programa cumpla es, en origen, del proveedor del software.

Sin embargo, y esto es fundamental, si sigues usando un software que no se ha adaptado a la norma cuando esta sea exigible, tú como empresa también quedas expuesto. Por eso lo que le digo a cualquier gerente que me consulta es simple: pregunta a tu proveedor de software cuándo estará certificado y pídelo por escrito.

En cuanto a los plazos, la fecha límite que el reglamento fijó inicialmente para los desarrolladores fue el 1 de julio de 2025. Para los contribuyentes obligados por el Impuesto sobre Sociedades, la fecha prevista era también 2025. Para el resto, 2026. Dicho esto, te recomiendo contrastar estos plazos con tu asesor fiscal o con la web oficial de la AEAT, porque los desarrollos reglamentarios han ido sufriendo ajustes y es posible que cuando leas este artículo haya habido alguna modificación. No te fíes de una sola fuente, incluida esta.

Qué debe hacer exactamente tu software

Por experiencia desarrollando sistemas de gestión para entornos sanitarios y empresariales, puedo decirte que los requisitos técnicos son exigentes pero comprensibles. Un software que cumpla con VeriFactu debe ser capaz de:

Esto último es lo que muchos usuarios no dimensionan bien: la norma prohíbe los sistemas que permiten doble contabilidad o facturas en B. No es solo una mejora técnica, es un cambio estructural en cómo debe funcionar el software de facturación.

Lo que he visto en clínicas y despachos que ya están preparándose

En el sector sanitario, los ciclos de facturación tienen particularidades que complican la adaptación: facturas a aseguradoras, copagos, facturas rectificativas por sesiones no realizadas. Lo que he visto en clínicas que han hecho este cambio es que las que más tranquilas están son las que hace tiempo migraron a un software de facturación en la nube con actualizaciones automáticas. Porque cuando llegue una actualización normativa, el proveedor la despliega y el usuario no tiene que hacer nada.

En cambio, los que siguen con software instalado en local, sin contrato de mantenimiento activo, son los que más apuros están pasando. O su proveedor ya no da soporte, o la actualización requiere una versión de pago nueva, o directamente el programa tiene quince años y nadie va a certificarlo.

Si gestionas una clínica dental o médica y quieres explorar opciones ya adaptadas a estos requisitos, en gestionmedica.org puedes encontrar recursos y comparativas orientadas específicamente al sector sanitario.

¿Tengo que cambiar de software obligatoriamente?

No necesariamente. Si tu proveedor actual está adaptando su producto a VeriFactu y puede demostrártelo, puedes quedarte con él. Lo que sí debes hacer es pedirle documentación. Algunos proveedores están comunicando a sus clientes los plazos de actualización, los cambios en la interfaz y las opciones de configuración. Eso es una buena señal.

Si tu proveedor no sabe de qué le hablas, o te dice que "ya lo veremos", eso sí es una señal para empezar a buscar alternativas. Puedes consultar nuestra comparativa de software para clínicas si tu negocio es del sector salud, o explorar otras opciones según tu sector.

Preguntas frecuentes

¿Las clínicas con exención de IVA sanitario también deben cumplir VeriFactu?

La exención de IVA no exime del cumplimiento del Reglamento de facturación. VeriFactu afecta al sistema de emisión de facturas, independientemente del tipo impositivo aplicable. Si tu clínica emite facturas, aunque sean exentas de IVA, el software que usas debe cumplir la norma. Consulta con tu asesor fiscal para revisar tu caso concreto.

¿Qué diferencia hay entre VeriFactu y la factura electrónica obligatoria para pymes?

Son dos normativas distintas aunque relacionadas. La factura electrónica obligatoria entre empresas viene de la Ley Crea y Crece y afecta a las relaciones B2B. VeriFactu, en cambio, regula los sistemas informáticos de facturación y aplica tanto a facturas electrónicas como a facturas en papel. Puedes emitir facturas en papel y seguir obligado a cumplir VeriFactu. No confundas ambos marcos.

¿Qué pasa si mi software no cumple cuando llegue la fecha límite?

El Reglamento prevé infracciones para los productores de software que no certifiquen sus sistemas. Para el usuario, el riesgo es indirecto pero real: usar un software no conforme puede interpretarse como un incumplimiento de obligaciones formales, con las consecuencias que eso conlleva en una inspección. La recomendación práctica es no esperar al último momento para verificar el estado de tu proveedor.

¿Puedo usar más de un software de facturación si tengo varias líneas de negocio?

Técnicamente es posible, pero complica mucho la trazabilidad y el cumplimiento. Por experiencia, lo que mejor funciona en clínicas y despachos con varias líneas de actividad es centralizar la facturación en un único sistema que tenga módulos diferenciados por área. Así la cadena de registros es coherente y la auditoría, si llega, es mucho más limpia.

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