Migración · Guía

Cambiar de software médico: qué se lleva y qué se pierde

Publicado el · Por Dr. Enrique Galindo Martens

La razón por la que muchas clínicas siguen con un software que no les gusta no es el precio ni el contrato. Es el miedo a perder quince años de historias clínicas por el camino. Es un miedo razonable y a la vez manejable, si se sabe qué preguntar.

Lo que se migra casi siempre sin problema

Los datos estructurados viajan bien. La ficha del paciente con sus datos de contacto, el histórico de citas, los presupuestos, las facturas emitidas y los pagos, y los campos codificados de la historia clínica. Todo eso vive en tablas y se puede exportar y volver a importar con una correspondencia de campos.

Lo que se migra con esfuerzo

Los documentos adjuntos, los consentimientos firmados y las imágenes se pueden llevar, pero hay que comprobar que el nuevo sistema los asocie al paciente correcto y no los deje en un cajón común. Pide siempre una prueba con una muestra de cincuenta pacientes antes de dar por buena la migración completa.

Lo que se pierde

Las plantillas y los formularios propios casi nunca viajan: están construidos con la lógica interna del sistema de origen y hay que rehacerlos. Las automatizaciones, los avisos configurados y los permisos por perfil, lo mismo. Y el texto libre de la historia clínica llega, pero muchas veces llega plano, sin el formato ni la estructura con la que se escribió.

Lo que hay que preguntar antes de firmar

Al proveedor que dejas, si entrega los datos y en qué formato, cuánto tarda y si cobra por ello. Es información a la que tienes derecho: los datos son tuyos y los de tus pacientes, no del fabricante. Consérvalo por escrito.

Al proveedor al que vas, si la migración está incluida en el precio o se factura aparte, desde qué sistemas la ha hecho antes, cuánto dura, si hay interrupción del servicio y quién valida que los datos han llegado completos.

Cuánto tarda

Una migración estándar de una consulta con unos miles de pacientes suele resolverse en dos o tres semanas desde que se entrega el fichero, con unos días de trabajo en paralelo con los dos sistemas. Si alguien te dice que es cuestión de horas, desconfía; si te dice que son meses, también.

Qué incluye cada fabricante en el precio y quién cobra la migración aparte lo tienes desglosado en nuestros precios del software médico en España. Si la razón para cambiar es que tu sistema actual no se deja conectar con nada, revisa antes qué gestión clínica necesitas de verdad: en nuestra comparativa de software de clínicas, DriCloud es el que mejor documenta su API abierta, lo que en la práctica decide si puedes añadirle después cosas como una centralita virtual con IA.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevarme mis datos si cambio de software médico?

Sí. Los datos de tus pacientes son tuyos y suyos, no del fabricante, y el derecho de portabilidad del RGPD ampara recuperarlos. Lo que varía es el formato, el plazo y si el proveedor cobra por la extracción: conviene tenerlo por escrito antes de contratar, no cuando te quieres ir.

¿Cuánto tarda una migración de historias clínicas?

Para una consulta con unos miles de pacientes, entre dos y tres semanas desde que se entrega el fichero, con unos días trabajando en paralelo con los dos sistemas. Plazos de horas o de meses son señales de alarma en sentidos opuestos.

¿Qué se pierde al migrar de un software clínico a otro?

Las plantillas y formularios propios, las automatizaciones, los avisos configurados y los permisos por perfil hay que rehacerlos. El texto libre de la historia llega, pero a menudo sin el formato original.